lunes, 10 de agosto de 2020

 La moda humanizada la moda  inclusiva


No es exclusivo de la pandemia que la moda viene dando muestras de querer humanizarse.

Tampoco lo que es que se viene interesando por ser más inclusiva. Y aunque todavía falta bastante, lo cierto es que cada paso produce el efecto de capitalizarse. Es decir que no es fugaz, ni momentáneo sino que se forma una especie de capital y así entonces el siguiente paso se suma a éste y el avance en estos temas de inclusión es cada vez mayor.

Esta pandemia nos pone a todes un accesorio facial llamado tapabocas. Que además de reducir el riesgo de contagio del virus, nos priva de la gestualidad tan esencial en la comunicación.

Pero por suerte alguien pensó sobre esto y diseñó un modelo de tapabocas con una transparencia que nos permite ver los gestos y las señales en el otro.

Mila Chemin, diseñadora de indumentaria, ha creado este modelo de tapabocas que además de ser adorable porque permite que la sonrisa no quede oculta se convierte en indispensable para personas hipoacúsicas cuya gestualidad es imprescindible a la hora de comunicarse.

Una gran idea plasmada en algo sencillo de alguna manera e importantísimo para los, las y les que tienen esta capacidad diferente.

Felicitaciones Mila Chemin!!!







https://milachemin.mitiendanube.com/

sábado, 21 de diciembre de 2019

Punky calling

40, 30, 10, 1 qué más da!!!
Siempre voy a celebrar que exista un disco de punk. Porque es mi género musical favorito y ya.
Se trate de un aniversario, de una promesa de lanzamiento, o del lanzamiento propiamente dicho.
Algunos discos  adquieren la calidad de míticos, emblemáticos y a veces estas cualidades empañan un poco “la esencia” del disco.
No es el caso de London calling que a pesar de ser el disco insignia de The Clash y uno notable para el punk, logra estar a la altura.
Al escucharlo da la sensación que la banda se despega de la fase de enojo y furia y da el salto hacia la del entusiasmo por tocar y hacer buena música.
La euforia cede ante el profesionalismo y lo restrictivo que suele ser un género determinado, no sólo se abre a otros, sino que se amiga con éstos y se fusionan logrando uno nuevo que ya no es exclusivo sino riquísimo, porque tiene de esto, de aquello y de lo otro.
Felices 40 London calling!!!

viernes, 1 de noviembre de 2019


Aniversary





Realmente se puede viajar en el tiempo?
Volver a tener una determinada edad o sentir que se vuelve a una determinada época?
Rememorar no solo momentos sino también emociones y sensaciones?
Ayer al ver The Cure Aniversary 1978-2018 comprobé que sí.
No retrocedí hasta 1978, pero sí hasta 1985/6.
1985 fue el año que supe de la banda, 1986 el año en que comenzó mi idilio musical con The Cure, amor que dura hasta el día de hoy.
Para 1986 la banda ya estaba consagradísima y además ya se habían montado y editado a sí mismos con Robert Smith como director.
Sonaban increíbles, impecables, inéditos, diferentes a todo. Más que singulares. No había por donde entrarles. Una de las bandas más compactas que conozco. Su sonido parece sellado.
Pero vuelvo a 1986 y entonces me acuerdo el día exacto en que escuché The head on the door. Se lo había comprado en vinilo el hermano de mejor amiga.
Estábamos en su casa un ocioso sábado al mediodía y su hermano llegó de la disquería con el nuevo disco, lo puso en su bandeja Technics y sonó a todo volumen In between days.
Entonces ahora sí, la misma banda a la que había conocido por Saturday night, Killing un arab y Boys don't cry también podía sonar pop.
Esa misma banda que sonaba oscura y con una densidad y un espesor condensado, con mucho bajo, también podía descondersarse y ser más clara y liviana.
Las guitarras también podían sonar más festivas y no sólo melancólicas.
Como no amarlos? Si eran increíbles. Sí habían logrado contar  los sueños más oscuros y los estados más melancólicos través de bellas canciones.
Que adolescente no siente que no encaja, que nada le gusta, que no quiere parecerse a sus padres, que todo está mal y va a ser peor, que esta tierra no es un lugar para ellos. Que la escuela es horrible, la casa también, y que nunca se van a poder ir hacia un lugar mejor. Y que ningún lindo futuro los espera.
Jonhy Rotten ya lo había visto y esto lo enfureció. Ira que plasmó de manera genial en los Pistols.
Ahora The Cure había ido aún más lejos.
Había logrado contarlo de una forma bella y poética. Pues, a diferencia de Rotten,  el niño que habitaba el cuerpo de Robert Smith conservaba la esperanza de encontrar refugio en un amor, en un viaje, en un sueño o inclusive en su propio ser.
Y entonces lo hizo. Huyó hacia ese refugio en sí mismo.
Claro que allí se encontró también con sus demonios, sus pesadillas y sus temores, su oscuridad. Pero, cual oruga de su canción Caterpillar girl, «this guy» se transforma en un artista extraordinario. Y ahora que ya conoce el vacío y la oscuridad puede ir y volver de lo melancólico a lo alegre, de lo introspectivo hacia lo extrovertido sin desplomarse.
Y entonces  The Cure fue capaz de hacer desde Pornography, hasta Kiss me Kiss me Kiss me. De three imaginary boys y Seventeen seconds a The head on the door. Pero siguieron escalando y entoces hicieron cumbre con Desintegration. 
El disco fue ideado con la idea de final, de con todo, de darlo todo.
Desintegration es la obra maestra de The Cure.
Sin embargo un no sé bien qué pudo más y la banda continuó.
Entonces en 1992 salió Wish.
El resto todos lo conocemos: Wild mood swings, Bloodflowers, The Cure y 4.13 Dream.
11 años después de este último disco y 30  después de Desintegration se espera con ansias el nuevo disco al que le faltan algunos retoques para que la conformidad de Smith quede satisfecha. Disco que, según Smith, es muy oscuro.
Por supuesto quiero cerrar este post con Mi playlist y aquí va:

10.15 Saturday night
Accuracy
Play for today
A forest
M
Primary
Other voices
One hundred years
Jumping someone else's train
Shake dog shake
Wailing walls
Give me it
The Caterpillar
The top
The blood
Push
A night like this
How beatifull you are
Hot hot hot
If only  tonight we could sleep
The perfect girl
Plainsong

Pictures of you

Lovesong

Lullaby

Facination street

Untitled

High
Apart
From the edge of the deep green sea

The 13th
Strange atraction
Mint car
Treasure
Rare
Taking off
Going nowhwere
One more time
Beore three
From the edge of the deep green sea
Doing the unstuck
Trust
A letter to Elise
The last day of summer
There is no if
Taking off
BONUS
The walk
Just say yes
Cut here

jueves, 29 de agosto de 2019

What's your choise?


En la película Transpoitiing Renton, el personaje de Ewan Mc Greegor, se cuestiona la elección de un trabajo, una carrera, una familia, un lavarropas, a  big fucking television, trajes, bajo colesterol, etc.
El problema está en que la única alternativa al descarte de esas elecciones es la heroína.
Desde que tengo uso de razón (nunca mejor empleada esta expresión) me cuestiono ese tipo de elecciones que son mostradas y adoptadas socialmente como únicas posibilidades.
Y a pesar de no encontrar muchísimas veces la alternativa, nunca he recurrido a la heroína. Mis recursos? Por ahora no los revelo.
Ahora, el dilema aparece.
¿Para qué o por qué cuestionar?
¿Qué elegir, cómo averiguarlo?
No hay respuestas. No hay soluciones porque no se trata de un problema sino de un dilema. Por lo tanto no hay cómo ni contra que constatar si lo que decidimos conviene o no.
Entonces pareciera haber dos opciones:
a) elijo la estandarización social
b) elijo la heroína (como el personaje)
Mi opción no sé si llamarla c). Pero de seguro no es a) ni b).
Es…