jueves, 21 de junio de 2018

30 1/2

Herencia divina


Prólogo
Según el tango 20 años no es nada.
Pero 30 y medio sin Luca es un montonazo.


Para suerte del rock nacional en 1981 aterriza en nuestro país Luca Prodan o sencillamente Luca.
Pasaron 30 años y medio de su último recital.
Pero lo más triste es que también pasaron 30 años y medio de su muerte.
Junto a él descansan para siempre Sumo y una parte de nuestro rock.
La banda fue atípica en todo sentido. Sonaban raro, un poco desordenados y caóticos  a la vez que excitantes e indiscutiblemente sólidos.  Ritmos reggae con espíritu rock.
Sumo sacudió al rock nacional. Le aportó una veta de agresividad a la vez que de honestidad que hasta entonces no había tenido.  Pero además derramó sobre la escena local un baldazo de novedad, euforia y originalidad totalmente inédito.
Caos, neurosis, sarcasmo, melancolía y diversión hechas rock.
Los que hemos escuchado New Clear Heads, (poco es lo que se puede encontrar en youtube) banda inglesa de la que Luca formó parte como cantante, tal vez lleguemos a tener la sensación que al comienzo Sumo sonó un poco así.
New Clears Heads sonaba como una típica banda new wave/ post punk/dark  londinense de la época. Podríamos escuchar un tema y tranquilamente creer que se trata de The Cure en sus comienzos o de alguna otra banda del estilo.
Mi sensación es que algo de esa “atmosfera” quedó impreso en Corpiños en la madrugada, sobre todo en los primeros temas.
Pero para los que dimos un pasito más y escuchamos Manicured Noise descubrimos una suerte de “wave” que fascinó e inspiró a Luca.
La banda tuvo Stephanie Nuttal en batería.
Los Noise eran auténticos punk/new wave. Si  los New Clear Heads sonaban un poco melancólicos, de los Noise se desprendía un sonido altamente vibrante  con toda la furia y la energía que Nuttal descargaba en la batería.
Así fue que con Stephie en la batería y Luca fascinado por la new wave londinense, más los locales que le siguieron el tren nació la primera banda argentina que salió a tocar regguea y punk.
Se insertaron en la escena del rock local de una forma totalmente punk. A lo Luca. Y es que él portaba ese gen.
 Si se quería burlar, se burlaba, si quería seducir seducía, si quería estallar estallaba.
Hago un rewind para volver a 1981 y recordar cómo surgió este fenómeno.
Luca llega a  Buenos Aires desde Italia, tras haber residido un tiempo  en Londres,  y se instala en Córdoba en casa de su amigo Timmy Mc Kern.
Conoce allí a Germán Dafunncio, cuñado de Timmy y a Alejandro Sokol, amigo de Germán. Comienzan a improvisar y Luca tira la propuesta la formar una banda y traer como baterista a una amiga suya, la inglesa Stephanie Nuttal, baterista de Manicured Noise.
Pero al cabo de un tiempo ella se volvió a Inglaterra y la formación se reacomodó.
Luego, ya en Buenos Aires comenzaron siendo una banda más under hasta que ya para mediados de ochenta eran verdaderos protagonistas de la escena del rock nacional.
La banda tenía todos los ingredientes novedosos para el rock de aquel entonces.
Mostró complejidad sin por ello caer en el virtuosismo, y nos presentó atmósferas variadas. Algunas espesas, otras atrevidas y/u  eufóricas.  
Sumo nunca pretendió, fue.  
Y si bien no hubiese sido tal sin Luca tampoco sin el resto. El  propuso y lo siguieron. Porque tenía un magnetismo digno de seguir. Y la jugada que propuso  era tan buena y loca que no jugarla hubiese sido un desperdicio.
Con Luca al mando Sumo la rompió.
Mostró el  lado B de la vida, de la juventud.
Luca se molestó de los “viejos vinagres”. Predicó que era “mejor no hablar de ciertas cosas”. Sacó a la luz lo sombrío de una mañana por el Abasto. Mostró la berretada y la decadencia que yacen bajo el velo glamoroso de “una noche en New York City”.
Para  los que amamos el rock Luca va tener siempre un lugar de honor en nuestro recuerdo.
Gracias chabón!
Obviamente quiero citar mis temas favoritos, así que aquí va “my Playlist”
Banderitas y globos
Una noche en New York city
Disco Baby Disco
Divididos por la felicidad
No duermas más
Estallando desde el océano
TV caliente
No te pongas azul
La gota en el ojo
Hola Frank

viernes, 8 de septiembre de 2017

20 años de Alta suciedad

Tal vez cause una especie de shock caer en la cuenta de que ya han pasado 20 años, que para alguien adulto que aún es joven es mucho tiempo, desde que salió este álbum solista de Andrés Calamaro.
Fue el primero después de la disolución de Los Rodriguez.
A partir de allí, la etapa solista del músico vuelve para, al menos hasta el momento, no irse nunca más.
Yo tenía por entonces 25 años, un conocimiento musical bastante acotado pero unas ansias tremendas por conocer, en lo que a música se  refiere, muchas cosas distintas. Y cuando digo muchas, realmente quiero decir muchas.
Ejemplos? Quería escuchar mucho jazz, mucho soul, mucha bossa, funk, todo Zappa, todo Hendrix , Clapton, Doors y Pink Floyd completos y podría enumerar muchísimo más.
Y entonces salió Alta Suciedad.
Un disco de rock.
Pero no uno más. Me sonaba algo muy distinto. Muy variado. Creo que me sonó como un disco de canciones, pero a la vez de “climas”. Arrancaba muy arriba, descendía enseguida hacia algo más melancólico, volvía a subir un poco, luego venían temas de amor, canciones que invitaban a la reflexión, en fin…
Para mí, en ese momento fue algo muy novedoso.
No había escuchado algo así en el rock.
Si le hago un lugar a algo del estilo, y no me refiero al musical ni al artístico, sino a la sensación que tuve, mencionaría La hija de la lágrima y Say no more. Pero hay que ponerlos dentro de un paréntesis sí o sí porque son completamente de otro palo. Estamos hablando de dos cosas distintas. Nada tienen que ver La hija de la lágrima y Say no more de Charly con alta suciedad de Calamaro. Nada.
Alta suciedad ha sido catalogado por algunos como de “rock adulto”. No digo que el adjetivo no le quepa.
A mí en lo personal no me gustan ese tipo de clasificaciones. No simpatizo mucho con las clasificaciones en general porque suelen tener en cuenta una sola cualidad y encima no siempre es la más distintiva.
Vuelvo al rock y dejo en claro que, además de no gustarme, no creo básicamente en las clasificaciones como rock adulto, rock adolescente, etc.
Para mí rock es rock. Y ya.
 Alta suciedad es un disco de rock compuesto por un músico de rock.
Que no suene ciento por ciento rock&rollero , pongámosle.
Tiene atmosferas tangueras, funkys, jazzeras. Es muy conceptual, de un profesionalismo impecable.
Y me la juego y digo que, para mí, es el mejor disco de Calamaro.
No es lineal. De principio a fin pasa por lados más atrevidos, más honestos, más irónicos. Siempre desde una perspectiva rockera.
Tiene complejidad, profundidad, y también algo de distensión.
Porque Andrés es un músico de rock.
Alta suciedad cuenta una historia de amor, básicamente.
En esencia es un disco de rock que cuenta una historia de amor.
Dije que no me gustan las definiciones ni las clasificaciones y categorizaciones. Pero es simplemente decir algo acerca del disco.
Por ejemplo, si dijese algo distintivo del disco Desintegration de The Cure, diría exactamente lo mismo: que es un disco que cuenta una historia de amor.
Alta suciedad es eso.
Tiene temas de amor, obviamente: crímenes perfectos, el tercio de los sueños, el novio del olvido, flaca, todo lo demás. Canciones teñidas de  melancolía: comida china, donde manda marinero.
Al disco no le falta nada. Hasta tiene humor (¿negro?) Elvis está vivo y uno que juega con la ironía y también con una pisca de humor (¿negro otra vez?) Quién asó la manteca.
Un disco de rock que cuenta una historia de amor, compuesto por un músico de rock argentino con una capitalizada residencia en Madrid.
Felices veinte años!!!

http://www.calamaro.com/

lunes, 17 de abril de 2017

LUCA

¿Hay algo más punk que contestarle a alguien que te pregunta: «¿por qué te pelaste?» Responderle: «¿Yo? Por el asco que da tu sociedad»

¿Hay alguna confesión más honesta que decir: «no tengas miedo, no. Me pelé por mi trabajo. Los anteojos son para el sol y para la gente que me da asco»?

¿Existe mejor definición para la juventud que llamarla «divino tesoro»?

Luca Prodan lo hizo.
Y de una manera única.
Con esa combinación de sensibilidad, de extrema  lucidez y genialidad que plasmó, a través de sus canciones, en su voz, en su manera cantar, purificando algo de la contaminación propia de toda sociedad.
Para hacer, como todo genio, algo nuevo,  original, distinto del resto.
Porque como hubo un solo Mozart, un solo Piazzolla, y la lista podría continuar, también hubo un solo Luca.
Por suerte hubo un Luca.
Analizar y describir a Sumo no es lo que me interesa ahora. 
Tal vez solo quiero tener presente porqué sí a una banda que fue increíble, y qué existió gracias a este tipo que emigró desde Europa hacia Buenos Aires, trajo un bagaje musical hasta entonces inexplorado por nosotros y por su supuesto toda su energía y genialidad.

lunes, 11 de julio de 2016

Y si




Lo admito.
El lujo es frivolidad.
Es lujo. Es frívolo.
Pero en este caso es por sobre todo magnífico.
Es Chanel.
Mr. Lagerfeld, BRAVO


Chanel colección crucero 2017












































































sábado, 19 de marzo de 2016

Sophie Webster
 parte 2

Esta vez, directamente del lookbook, su primera colección de carteras.

P.D. le pondría los hashtag #quierotodas, #loveallofthem



























jueves, 17 de marzo de 2016

Blonde Ambition




Desde hace un tiempo quería escribir un post acerca de una reflexión sobre Madonna. O más que una reflexión compartir una sensación o un sentimiento personal acerca de ella.
La escucho desde que era adolescente. Cuando comenzaba a definir cuales quería que fuesen mis propias reglas. A mis 18 años me cautivo tremendamente la canción express yourself, título que habla por sí sólo. Cito parte de la letra que dice: no vayas por el segundo mejor. No necesitás diamantes ni autos caros, las sábanas de seda son muy románticas pero qué pasa cuando no estás en la cama? Lo que necesitas es una mano grande y fuerte que te levante hasta lo más alto, que te haga sentir como una reina en un trono.
Esta "expresión" tuvo una hija y es la siguiente: ninguna chica necesita un ken para ser una Barbie. Todas podemos serlo. La autora es Kali Uchis, una joven cantautora colombiana, quien también entona: “the best part of being alive, is the gift of the new day”.